Cultos

Los cultos internos de la Hermandad son una manifestación muy importante de nuestra piedad religiosa y de la devoción que profesamos a Nuestros Amantísimos Titulares. Como tal han de tener la magnificencia y la solemnidad necesarias, siempre dentro del sentido fervoroso y también de la sencillez que ha caracterizado a nuestra Hermandad desde su origen. No olvidemos que lo verdaderamente importante son los beneficios que para nuestra fe broten de estos actos. Los cultos internos deben ser un motivo de celebración de la Eucaristía, de acercarnos al sacramento de la confesión, de encuentro entre los hermanos, de unión con Nuestros Titulares… Todo ello como elemento fundamental de la vida de hermandad desde nuestro sentido cristiano cofrade.

Es por ello por lo que hemos de celebrar con solemnidad, esmero y dedicación los cultos establecidos en nuestras Reglas, fomentando la participación de los hermanos y hermanas en ellos, para que sean punto de encuentro y ocasión para la convivencia en nuestra fe cofrade.

Debemos, pues, fomentar entre los hermanos/as, especialmente entre los más jóvenes, el conocimiento de nuestros cultos internos, su significado y su importancia en la vida de la hermandad. Junto a ello, hemos de potenciar la oración diaria a nuestros titulares y la participación de los hermanos en la misa de hermandad semanal.